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Padrón: el origen de la leyenda jacobea

Padrón es el primer lugar que aparece en la leyenda jacobea. En el casco histórico de Padrón merecen ser visitados, además de las rúas, el “Pedrón” del que habla la leyenda, en el que amarró la barca del Apóstol, el Convento del Carmen, con mirador sobre la villa, y la casa de la poetisa romántica Rosalía de Castro. La ruta está marcada por dos ríos, el Sar y el Ulla, y por sus amables y productivas vegas, en las que nacen los archiconocidos Pimientos de Padrón.

 

La villa de Padrón, a 20 kilómetros de la ciudad, estuvo desde siempre muy vinculada a Compostela. Parece que su nombre puede proceder de 'pedrón', piedra en la que supuestamente amarraron la barca que trasladó el cuerpo del Apóstol Santiago desde Palestina hasta las costas gallegas. 

 

Por su proximidad a la desembocadura del Ulla, Padrón fue, en el Medievo, parada obligada en la salida de los compostelanos hacia el mar y dársena de entrada de los peregrinos que llegaban del océano. Por su situación entre Santiago, Pontevedra y la ría de Arousa, Padrón es, desde la época romana, un punto neurálgico de los viales gallegos. 

 

Casa Museo de Rosalía de Castro

 

Visita obligada es la Casa Museo de Rosalía de Castro, en las afueras de Padrón, enfrente de la estación de tren padronesa, conocida también como Casa da Matanza, que es el nombre del lugar. En ella pasó los últimos años de su vida la escritora Rosalía de Castro, figura principal de las letras gallegas. Además del recuerdo de la autora, la casa nos brinda la oportunidad de conocer los espacios interiores de la arquitectura tradicional de la zona. Próximo a la casa de la escritora está el pequeño jardín botánico-artístico, orgullo de los padroneses. 

 

Herbón

 

A sólo un par de kilómetros de la Casa de Rosalía está el Convento Franciscano de Herbón. De Herbón salieron los primeros pimientos de Padrón, que parece ser que fueron traídos de México por los monjes franciscanos en el siglo XVI. Estos pequeños pimientos verdes son uno de los productos más conocidos de la gastronomía gallega y, según advierte el dicho 'los pimientos de Padrón, unos pican y otros no'. 

 

El pedrón y el Espolón

 

El pedrón del que habla la leyenda jacobea se encuentra debajo del altar de la iglesia parroquial de Santiago, mandada construír por Xelmírez, el arzobispo de Compostela, en la margen del río. Justo enfrente, el Espolón, paseo arbolado a la orilla del Sar que cada domingo es ocupado por una concurridaísima feria, que se enorgullece de ofrecer, entre otras mercancías, las mejores frutas y verduras de la huerta padronesa. 

 

Convento do Carme

 

Cruzando por el puente de Santiago, se llega a la fuente de O Carme. En su arco, grabada en la piedra, la barca donde los discípulos trasladaron el cuerpo del Apóstol. Siguiendo la enlosada cuesta se llega al Convento do Carme, erigido sobre la roca granítica de la ladera del monte de San Gregorio. La iglesia, única zona accesible a los ojos, es distinguida y hermosa. Desde el atrio, una visión planimétrica de Padrón y sus alrededores.